Dios descendió al Camp Nou

by

Tras una etapa con muchos cambios vuelvo a tener tiempo para actualizar el blog. Espero sacar tiempo para ello y fichar a algún colaborador para que esta ausencia tan larga no se vuelva a repetir. Seguimos con lo nuestro.

Llevamos toda la semana hablando del tema y ya nos sabemos los goles de memoria, pero cero que es imprescindible dedicar una entrada a la actuación de Messi contra el Arsenal.

Messi celebra uno de sus goles ante el Arsenal

Messi celebra uno de sus goles ante el Arsenal

Como todos sabemos, el argentino endosó 4 goles (ni 1, ni 2…ni 3!) al Arsenal de Wenger. Es cierto que el equipo londinense presentaba bastantes bajas importantes, pero eso no quita para que la actuación de Leo fuera de otro mundo. Tras un primer gol de Bendtner que clasificaba a los gunners, la sombra de la eliminación apareció en el camp nou. Pero el equipo blaugrana no es uno más. Sin necesidad de apelar a la épica como en Stamford Bridge el año pasado, Messi se encargó de despejar dudas en menos de 3 minutos al empatar el encuentro y poniéndolo de nuevo de cara para los intereses barcelonistas. Y no sólo eso, sino que antes de llegar al descanso ya había hecho un hat trick y solventado la eliminatoria. La segunda parte fue un mero trámite para un Barça que dominaba el encuentro y que encontraba al mejor jugador del mundo en estado de gracia. Prueba de ello fue su cuarto gol, que cerraba la goleada.

La gesta del 10 barcelonista es más grande si se observan los detalles. En primer lugar está la gran dificultad de marcar 4 goles en un sólo encuentro. A esto debemos sumarle que el rival era un grande de Europa como el Arsenal, y que la competición es la Champions League.
Si además añadimos que la ronda es la vuelta de los cuartos de final, y que el Barça estaba eliminado tal y como estaba el resultado antes de comenzar con el recital, la gesta alcanza cotas inimaginables. Al margen de esta serie de condiciones, podemos entrar a valorar la belleza y dificultad de los goles conseguidos por Messi.

En el primer gol, saca un zurdazo desde el borde del área rodeado de defensas, cargando la pierna en décimas de segundo. Imparable para Almunia, que ya demostró lo que es capaz de parar en la ida. Para el segundo, el argentino usa su pierna menos buena tras recibir una dejada de Pedro a menos de 1 metro. El tercero es toda una obra de arte en la que se demuestra la tranquilidad y la clase que tiene este jugador. Un mano a mano que resuelve de manera magistral con una vaselina sobre un portero que mide casi 1,90. El cuarto, ya en la segunda mitad del encuentro, demuestra la inteligencia que posee. Tras parar Almunia el primer disparo, el rechazo el vuelve a caer a Leo. Pero esta vez, busca el hueco entre las piernas del portero y el balón llega hasta las mallas de la portería, culminando la noche mágica de Lionel Messi y confirmándolo como un súper-crack del fútbol mundial. ¿Qué le saldrá en el Bernabéu?

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s